27. oct., 2017

RECUPERA EL RUMBO,

RECUPERA EL RUMBO,

 ENTRENANDO TU CAPACIDAD DE ACEPTACIÓN

Saber cuándo merece la pena seguír nadando contracorriente y cuándo es mejor fluir con la vida no es una lección fácil de aprender ¿Tienes dudas?  Mide tus fuerzas y valora los pros y los contras.

A Veces, una retirada a tiempo puede convertirse

en la mejor victoria.

Aprender a discriminar cuándo está justificado actuar y cuándo no, es lo que los expertos en psicología llaman sabiduría.

Aunque el aprendizaje acumulado durante años es de gran ayuda -"la sabiduría es hija de la experiencia", decía el gran Leonardo da Vinci-, hay ocasiones en las que, sencillamente, no sabemos hacia dónde tirar: ¿insisto y sigo esforzándome hasta dejarme la piel si fuera necesario, o acepto que ésta ya no es mi lucha y abandono el campo de batalla?

 

"La sabiduría consiste en saber cuál es el siguiente paso; la Virtud, en llevarlo a cabo"  David Starr Jordan

 

           DESCUCRE DÓNDE ESTÁN TUS LÍMITES

1. Mide las reservas.-

Nuestro caudal de energía físico y mental no es infinito. ¿Te sientes con fuerzas para seguir avanzando? Pon toda la carne sobre el asador y ¡ve a por ello!.

De lo contrario -te has instalado en la queja, todo se te hace cuesta arriba, etc.-, haz un alto en el camino y replantéate la situación.

Pensar en tu futuro da buenos resultados: ¿dónde te gustaría estar?, ¿Qué te impide llegar? ¿a qué tienes que renunciar para lograr tus aspiraciones?

2. ¿Cómo vas de entusiasmo?.-

A la hora de alcanzar un sueño, la perseverancia cuenta tanto como la ilusión, el motor de la motivación.

No se trata de llegar a buen puerto cueste lo que cueste, sino de alcanzar nuestro destino con niveles aceptables de vitalidad.

¿Cómo si no vamos a disfrutar del logro? Si al superar una etapa, sientes un vacío inexplicable o la satisfacción se desvanece con frustrante velocidad, plantéate si has elegido bien tu meta final.

3. Qué te mueve.-

Antes de seguir a disgusto con algo, piensa qué es lo que te hace estar ahí: ¿el deseo sincero de conseguir un reto?, ¿cumplir con las expectativas de otra persona?, ¿el conformismo?.

La mente es muy testaruda y se resiste al cambio. A veces, prefiere perpetuar una situación, a pesar de darnos pocas o cero alegrías, que aceptar una derrota y volver a empezar.

"Preferimos lo conocido a lo desconocido, puesto que lo nuevo suele generar incomodidad y estres. Todo cambio es incómodo, como cuando queremos reemplazar unos zapatos viejos por unos nuevos" Walter Riso, en su libro "Pensar bien, sentirse bien"


HAZ UN GIRO DE TIMÓN

La forma más segura de aumentar nuestro nivel de satisfacción personal es marcarnos objetivos que estén al alcance de nuestras posibilidades.

A más sacrificio, ¿mayor recompensa?.-

Ni mucho menos. Si la ambición por progresar se vuelve en tu contra, pisa el freno y haz un esfuerzo por valorar lo que ya tienes en lugar de vivir pendiente de lo que te falta. 

"Ponerse metas poco realistas o querer llegar a todo es la receta perfecta para lograr un constante sensación de insatisfacción"  Alberto Soler

               BUSCA OBJETIVOS COMPATIBLES

Aspirar a tenerlo todo sin renunciar a nada, señalan los especialistas, conduce al estrés y a la insatisfacción permanente.

Practicar el realismo.-

Tener deseos incompatibles, es terreno abonado para la frustración.

Es difícil  conseguir un ascenso sin asumir nuevas responsabilidades, querer ampliar la familia y desear más tiempo libre... Detrás de una gran decisión, casi siermpre hay una renuncia.

Asumir ese acuerdo es lo que nos permite conseguir nuestras metas sin perder el aliento.