15. oct., 2016

Vencer las Obsesiones

VENCER LAS OBSESIONES

Con Fuerza de Voluntad

 

Cuándo la mente se bloquea, hay que dar un golpe de volante y cambiar de dirección.

Los pensamientos obsesivos son la leña que alimenta el fuego de la inquietud y el desasosiego. Para extinguirlo, hace falta contemplar la realidad desde un punto de vista diferente. Para salir de esa espiral, se precisa:

  • Un poco de Voluntad
  • Ciertas dosis de Autocontrol
  • Mucha Confianza

Pero vale la pena porque un nuevo horizonte lleno de oportunidades te espera.

Cuándo un tema nos preocupa, una ruptura, una relación conflictiva o un simple aumento de peso, etc., es normal darle vueltas a la cabeza. El problema viene cuando esa inquietud se convierte en un pensamiento recurrente (constante) y se adueña de la mente.  Pese al tiempo y la energía que le dedicamos, no conseguimos llegar a ningún sitio. ¿Sabes por qué? Porque las obsesiones sólo conducen a callejones sin salida.

“No tienes que controlar tus pensamientos, sólo tienes que dejar de permitirles que te controlen a ti”  Dan Millman, de su libro “El Guerrero Pacífico”

 

Toma las riendas

En la cantidad justa.-

Dar vueltas y más vueltas a un mismo asunto no sólo no resuelve el problema, sino que lo agrava. Hay que dosificar el tiempo y no estar todo el día rumiando la mente sobre un mismo asunto.

Compartir tus inquietudes con tu círculo íntimo es sano, pero cuándo un conflicto o una persona se convierte en una obsesión –vuelves a hablar de lo mismo una y otra vez, o cualquier excusa es buena para sacar el tema- y no llegas a ninguna conclusión, se genera aún más desánimo, frustración y ansiedad.

Ver el tema con otra mirada.-

Salir de ese círculo implica poner límites:

  • Proponte hablar o pensar sobre ese asunto no más de 5/10 minutos al día
  • Consultar tu e-mail; Whatsap-App o Facebook un número máximo de veces al día
  • Poner límites a tu rutina mental obsesiva,
  • Etc.

Con estas estrategias cortarás las alas a la obsesión y empezarás a generar otras rutinas más productivas y pensamientos más optimistas.

 

La aceptación es la clave.-

Cuando el tema vuelva a invadir tu cabeza, hazte la siguiente pregunta: “¿Qué es lo que no estoy aceptando?”

Si, por ejemplo, te obsesiona la idea de perder tu trabajo, la respuesta a esa cuestión te hará pasar a la acción: intentarás mejorar tu formación, buscar un plan B, etc.

Ver el tema con otra mirada.-

Ver la cuestión desde otra perspectiva nos permite abandonar el punto muerto en el que estamos y buscar soluciones con otro enfoque.

 

Si no depende de ti, déjalo ir.-

Recrearse en lo que uno no puede controlar sólo hace que consumir energía.

“Hay dos tipos de preocupaciones: Las que usted puede hacer algo al respecto y las que no. No hay que perder tiempo con las segundas”  Duke Ellington

 

Cuando te veas reviviendo situaciones del pasado que no puedes cambiar o elucubrando sobre el futuro, vuelve al aquí y ahora.

Dejar de alimentar las obsesiones es la mejor forma de alejarlas.

Ver el tema con otra mirada.-

Distráete con algo que requiera tu total concentración. La obsesión es un pensamiento en bucle que nos atrapa, por lo que hay que buscar otra ocupación –leer, escuchar música, hacer yoga, escribir, hacer Tai-Chi, etc, otras ocupaciones que nos mantengan igual de absortos, y que sean beneficiosas para nuestra salud mental y emocional.

“La pasión es una obsesión positiva. La obsesión es una pasión negativa” Paul Carvel