28. abr., 2016

Aprender a sentirte más satisfecho/a con la vida

APRENDE A SENTIRTE MÁS SATISFECHO/A CON LA VIDA

Apreciar lo que tienes te ayudará a encontrar el equilibrio

La verdadera felicidad no depende tanto de los factores externos (dinero, éxito social, etc) como de nuestraactitud a la hora de valorar lo que nos rodea. 

Si aprendemos a educar nuestra mente, tendremos una mayor capacidad para disfrutar de los placeres sencillos.

Todas las personas tenemos algo en común: la necesidad de encontrar la felicidad, un deseo legítimo y, en teoría, no demasiado complicado.

¿Por qué, entonces, nos cuesta tanto conseguirlo? Es muy posible que no la estemos buscando en el lugar adecuado.

 

Disfruta del aquí y ahora.-

Si hiciéramos una encuesta sobre qué es lo que creemos que nos hace felices, obtendríamos respuestas muy similares: una casa más grande, un trabajo mejor, un coche nuevo….

Vivimos pendientes de estos objetivos y, una vez los hemos logrado, nos damos cuenta de que no era eso lo que buscábamos, de que, una vez pasada la ilusión del primer momento, seguimos teniendo la misma sensación de vacío.

Y es que la felicidad no consiste en ir a la búsqueda constante de cosas nuevas, sino en disfrutar de lo que ya tenemos. Se trata únicamente de aprender a disfrutar del aquí y del ahora en lugar de estresarse por lo que nos depara el futuro.

El escritor ruso León Tolstoi dijo:

“Mi felicidad consiste en sabe apreciar lo que tengo y no desear con exceso lo que no tengo”

 

Valora lo que tienes cerca de ti.-

La clave está en ser más conscientes de lo que somos y de lo que hacemos.

 

Cambia tu forma de pensar.-

El hecho de sentirte feliz o desdichado depende, en gran manera, de la forma en la que enfoques tu vida. Para dar con la fórmula de la felicidad, es preciso que interrumpas esa incesante carrera que no te lleva a ningún sitio y aprendas a valorar lo que tienes a tu alrededor.

No lo quieras todo.-

Para conseguir algunas cosas, hay que renunciar a otras. Si, por ejemplo, quieres tener tiempo libre para practicar tus “hobbies”, no puedes hacer horas extra en el trabajo. Querer llegar a todo, además de resultar misión imposible, te creará una insatisfacción permanente que te impedirá disfrutar de la vida.

 

Se coherente con tus decisiones.-

Tú y sólo tú eres el/la responsable de las decisiones que tomas. Una vez hayas tomado partido por una opción en concreto, asume lo que representa. Lamentarse por aquello a lo que has renunciado no te permitirá ser féliz, porque no te dejará desligarte del pasado.

 

Libérate de la insatisfacción.-

“La felicidad no consiste en adquirir y gozar, sino en no desear nada, pues sólo así se consigue ser libre”  Epicteto de Frigia

Sin llegar a estos extremos (siempre es necesario tener sueños por cumplir), lo cierto es que si rebajamos nuestras expectativas, es muy posible que logremos estar más satisfechos con nuestra vida.

“Cuándo una puerta de felicidad se cierra, otra se abre, pero muchas veces miramos tanto tiempo la puerta cerrada que no vemos l que se ha abierto para nosotros”  Hellen Keller.

 

Las novedades nos dan alegría.-

Un estudio estadounidense ha desvelado que, para disfrutar de una vida feliz, hay dos cosas que debemos hacer:

  • Tener muchas experiencias. Todo aquello que suponga un cambio (siempre y cuándo sea positivo) aumenta nuestra satisfacción

 

  • Desear pocas cosas. Una ambición desmedida nos condena a la insatisfacción. Es mejor, por lo tanto, ser más modestos y tener expectativas más realistas.