EXPRESAR LO QUE SIENTES,

LA MEJOR FORMA DE EVITAR EL RESENTIMIENTO

Descubre el secreto para poder hablar con los demás, sin aceptar sus imposiciones y sin perder los nervios. 

Esa es una de las claves de tu éxito y de tu felicidad.

Sin rabia y sin culpa, atrévete a comunicarte con claridad

 

Tu pareja ha dejado la habitación patas arriba buscando su camisa preferida. No le dices nada. Pero al día siguiente, cuando te comenta que deberías ir menos estresada, explotas. Echas mano del arsenal de reproches.

Son cosas que podrías haber tratado en su momento pero, al pasarlas por alto, se agriaron y ahora salen con una fuerte "carga emocional".

¿Que ha pasado?  Pues que no has empleado herramientas adecuadas para comunicarte y expresar aquello que no te gusta. Hacerlo, te llervará a tener lo que los psicólogos llaman comunicación asertiva. Y puede liberarte de problemas.

"Muchos de nosotros no podemos satisfacer nuestras necesidades, porque decimos "SI" cuándo deberíamos decir "NO".William Glasser, Psiquiatra

 

Estrategias de Asertividad.-

Para conseguirlo, deberás cambiar algunas actitudes que te permitirán:

     - hablar con claridad sin ofender,

     - no decir que sí a todo y

     - no explotar sin más.

 

Concreta.-

Cuándo quieras comunicar algo que te cuesta (pedir aumento de sueldo, decirle a tu pareja algo que te desagrada, etc) sé claro/clara. Sigue este esquema:

     - Cuenta lo que te ha pasado,

     - Cómo te has sentido,

     - Las consecuencias que ha tenido y

     - La solución que propones

 

Tienes que hablarlo.-

No te enfurruñes porque no te han leído la mente y se han avanzado a tus deseos. Di lo que piensas para llegar a soluciones, no para quejarte de cómo han ido las cosas.

 

Huye del Victimismo.-

Nada de "me hundí por lo que me dijiste"; "no puedo soportar que me trates así".

El lenguaje deber ser neutro:  "Yo no me siento bien cuando pasa esto"

 

No acuses.-

"Me siento desilusionada por esto"  es mucho más efectivo que decir: "tu siempre me fallas".

Céntrate en comunicar lo que sabes, tus sentimientos, y no en suponer lo que no puedes conocer, como son las intenciones del otro.

 

Explica, no juzgues.-

Es muy diferente decirle a un subordinado sobre su trabajo, por ejemplo, "tu informe es incompleto y le falta esto" que "esto es una porquería, se nota que lo has hecho en el último momento porqure no te importaba nada". 

Revisa ambas frases, en la segúnda se están emitiendo juicios.

 

El tono.-

Tan importante es lo que dices como el cómo lo dices. El tono debería ser seguro, pero medio, ni muy alto ni muy bajo.

 

Ni mucho "perdón" ni mucho "por favor".-

Estas expresiones se tienen que emplear cuando la situación lo requiere, no cuando estás exponiendo tu parecer sobre algo. Resérvalas para esos momentos y tampoco te justifiques en exceso.

 

No generalices.-

Las frases "tú siempre" o "tú nunca" deterioran las relaciones. Céntrate en lo que ha pasado y en solucionarlo.

 

No des marcha atrás.-

Tú has iniciado la conversación con un objetivo: conseguir un cambio, que puede ir desde que tu compañero de piso no deje pelos en la bañera, o a que tu empresa te cambie de despartamento. Es decir, tienes un OBJETIVO

Escucha las razones del otro, entiende sus motivos y busca acuerdos, pero sin renunciar a tu meta.

 

Repite la conclusión.-

Cuando se le da muchas vueltas a algo, es posible olvidar la conclusión final. 

Antes de dar por concluida la conversación, haz un resumen de los acuerdos a los que habéis llegado.

 

CUANDO NO DICES "NO"

No negarte a asumir más trabajo del que te toca para que no piensen que eres borde, o no quejarte cuando se te cuelan en el bus, tiene consecuencias.

Sientes que pierdes el control de las situaciones y esto puede llevarte a dos tipos de comportamientos diferentes, pero que tienen la misma base.

     - Uno consiste en acumular rabia hacia el otro, que no tiene ni idea de lo que pasa porque no lo has comunidado. De ahí a explotar por una nimiedad y perder la razón por las formas hay un paso.

      - La otra es más silenciosa y más dolorosa. Se trata de ir minando tu autoestima, pensando que la gente abusa de ti porque no sabes defenderte o porque no vales gran cosa. 

Si no rompes ese círculo vicioso, esto se repetirá, porque tu actitud será una invitación a que los demás se pasen de la raya contigo.

 

Espero que este artículo te haya gustado,

Nos vemos en la próxima entrega